¿qué harías si descubrieras que Beau es real?

No tengo idea. Creo que ese es el motivo por el que me he acostumbrado a venir aquí y charlar con ustedes. Estoy por completo dispuesta a creer que me estoy volviendo loca o tengo un tumor en el cerebro. Fui criada por un médico, tengo fe en la medicina moderna y la ciencia.

Por otro lado, sé lo que vi la otra noche. Ese hombre en mi cuarto estaba ahí, el sonido del suspiro estaba ahí, afuera de mi cabeza, nada imaginario. Además, mi mamá me vio moverme como una araña por su cuarto cuando era niña y algo le pasó a mi gato. Tal vez así sea como la gente loca se siente. Pero si esto es real, de verdad, no tengo ni la menor idea de lo que debería de hacerse.

Lo siento, acabo de colgar con un amigo. Es el mismo que vino el otro día y me ayudó a revisar que no hubiera nadie en mi casa. Al parecer acaba de sufrir uno de esos casos de “parálisis de sueño”. Abrió sus ojos y creyó estar escuchando voces en su habitación. Como en esta clase de casos, no podía moverse y una figura oscura lo estaba observando desde los pies de su cama. No sabe cuanto tiempo duró, la figura se desvaneció y él despertó y pudo moverse de nuevo.

No le he contado todo, sólo sabe que creí ver a alguien en mi casa la otra noche. Está asustado por que nunca ha experimentado una parálisis de sueño antes, así que probablemente vendrá de visita para calmarse. A estas alturas estoy tan cansada de estar sola que probablemente le contaré todo.

 

Las cosas empeoran

Todo se vuelve cada vez más extraño. Voy a describirlo todo lo mejor que pueda y luego contaré más historias. Para ser honesta no sé si estas historias son recuerdos que tenía reprimidos desde mi juventud o estoy en la pista de algo más. Cada vez que intento recordar, hay algo más y supongo que así debe de ser, después de todo estamos hablando de un periodo de unos cuatro años de mi vida aquí.

De cualquier manera, creo que me estoy desviando. Voy por lo pronto a explicar lo que ocurrió anoche.

Mi amigo Chris vino después de haber tenido una noche muy mala. Le conté todo.: las voces, el terapeuta, la radio, mi amigo imaginario. En respuesta, siendo el adicto que es, encendió un porro. Creía que me ayudaría a relajarme, conseguir algo de sueño. Esto es bastante vergonzoso, pero fui criada por una buena madre cristiana que me atornilló sobre la importancia de nunca consumir sustancias; he fumado una o dos veces, simplemente accedí. No es como que pudiera volverme más loca por fumar mota y en mi trabajo, no te hacen análisis para ver qué consumes.

Sip, este es el clásico escenario en donde estoy haciendo algo importante y luego me pongo bien high.

Hicimos lo que se hace: tontear, holgazanear, ver una pelicula, comer sandwiches y quedarnos dormidos. La siguiente cosa que recuerdo es despertar en la sala. La televisión estaba encendida, pero sin señal, en una estática que no producía ningún ruido; una hora atrás habíamos tratado de echar a andar un reproductor de dvd, sin éxito. Chris estaba dormido en una silla, así que decidí dejar el sofá e ir a mi cama. Me quedé dormida de inmediato. La mota me había parecido muy fuerte, pero creo que esto tenía más que ver con el cansancio que ya venía acumulando. Tuve un sueño.

En el sueño despertaba al sentir que alguien me tomaba de la mano. Al principio no abrí los ojos por que creí que se trataba de Chris, queriendo asustarme, pero me fui dando cuenta de que los dedos de esa mano estaban helados, huesudos y que me sostenían… ¿mal?, no sé cómo explicarlo. Como si alguien que nunca ha sostenido una mano, de pronto decidiera sostener una por primera vez y no supiera como y sus dedos no se doblaran normal. En el sueño, abría mis ojos y ahí estaba.

Era el mismo hombre que me había observado desde los pies de mi cama. Tenía la misma piel pálida, los mismos ojos lechosos, el mismo cabello de canas. Me sonrió y sus labios dejaron paso a una hilera de colmillos. Era como ver a un cocodrilo abriendo el hocico y dejando la mandibula abierta. Ahora sé por qué no recordaba si estaba usando una armadura o una toga. Su “ropa”, es un entramado de negro, azul y gris, formado de cosas… algo así como trofeos y premios, cosas tejidas una con otra en algo tan intrincado que de lejos parece liso.

Tenía miedo, no voy a mentir. Tal vez se tratara de la marihuana, o del estado ensoñado de mi sueño (dah), pero algo me mantuvo al borde de aterrorizarme y huir esta vez. Es decir, ahí estaba él, en toda su tétrica gloria, justo como lo recordaba, pero aún más nítido, más real. Ni siquiera forcejeé mi mano. Por otro lado, ¿qué caso tendría cualquier tipo de oposición delante de algo como esto? Estaba a su merced. Pero recordé todo lo que he discutido con ustedes hasta ahora y le hice una pregunta:

—¿Cómo sé si eres de verdad, Beau?

Se inclinó hacia mí, el movimiento no me resultó humano de ninguna forma. Era muy gracioso, muy ágil, muy suave. Aproximó su rostro al mío, me miró a los ojos con esas cosas blancas suyas y por un momento estuve segura de que eso había sido todo, de que me encontrarían muerta. Entonces su cabeza se desvió un poco a mi lado, y su frente se me acomodó junto al oído, como a veces se te acerca un perro grande y cariñoso. No se sintió como un mimo o un movimiento reconfortante, pero estaba a nada de demostrar afecto.

—Mi pequeña Jeep —dijo, y dejó salir uno de esos largos suspiros hechos de varias voces tejidas.

Muchos de ustedes no lo sabrán, pero los Jeeps fueron bautizados así por un personaje de las caricaturas de Popeye. Eugenio el Jeep, era una criatura mágica que tenía un “cerebro quadridimensional”. Podía caminar por paredes, teletransportarse y era incapaz de mentir; sólo comía orquideas. Aquí hay un link. Cuando era una niña y visitábamos la casa de mis abuelos, me gustaba ver estas caricaturas, para entonces ya eran viejas. Eugenio el Jeep, es por mucho el personaje animado que más he amado. Siempre creí que era tiernísimo y adoraba sus habilidades especiales. Incluso llegué a correr, dando saltitos y diciendo ¡Jeep!, como él lo hacía. Beau siempre creyó que esto era bizarrísimo, pero lo toleraba, e incluso terminó llamándome así: “pequeña Jeep”. Nadie más sabía esto. Incluso yo misma lo había olvidado hasta que lo volví a escuchar. No sé si eso demuestra alguna cosa, pero para ese momento, había sido suficiente.

—Pero tú no eres real, eres sólo mi imaginación.

Se incorporó y continuó mirándome con su sonrisa tan extraña. Pensé que estaba a punto de decir algo, pero de pronto su cara cambió. Sus labios se retorcieron en una mueca, sus ojos se perdieron hacia arriba y luego su cabeza se retorció hacia su espalda, como si estuviera mirando hacia arriba. Luego se giró hacia uno de los lados y sus ojos se quedaron quietos hacia la ventana, como si estuvieran mirando algo que yo no podía ver. Lo que pude ver fue lo que estaba saliendo de su boca.

Una especie de petroleo o cosa pegajosa de color negro le empezó a gotear de entre los dientes. No puedo ni tratar de describir la peste, nunca he olido algo como eso. Era como humedad y sangre cuajada, como una lechuga podrida, pero eso ni siquiera comienza a acercarse. Luego me di cuenta de que esa cosa se estaba moviendo. La cosa se estaba separando en pequeñas y gordas babosas que comenzaron a abultársele y caer desde su barbilla.

Dije algo estúpido, algo como ¿Qué?, o ¿Beau?, por que para este momento no tenía ni la menor idea de qué hacer o qué es lo que iba a pasar. Además de nunca más volver a fumar marihuana, la única cosa que sabía era que esto me sobrepasaba por completo. Lentamente se incorporó y volvió a mirarme, sus ojos crecieron, como si estuviera luchando para segurime mirando.

—Vox.

cuando habló sus labios no se movieron. Pero los músculos en su cuello se tensaron y la voz claramente salía de él, no de mi cabeza. Estaba a punto de decir otra cosa cuando un espasmo lo hizo retorcerse de nuevo y comenzó a vomitar más babosas. En el suelo, a las cosas esas les comenzaron a salir patitas. Me llevó un momento entender que estaba mirando un enjambre de bichos de color negro. Zumbaban tan fuerte que creí que mis oídos iban a comenzar sangrar. Podía sentir mis dientes vibrar. Creí que mi cerebro estaba comenzando a sacudirse, que sentía una presión debajo de mis ojos. Los bichos estaban trepando por encima de Beau, tomando su forma, pero yo comenzaba a mirar estrellitas. No podía respirar y mi corazón se sentía como si estuviera luchando por seguir bombeando sangre en la sopa en la que mi mente se había convertido. Me desmayé.

Me levanté con la boca más seca con la que me he levantado nunca y una jaqueca que parecía partirme el cráneo en dos. Estaba en mi cama, pero no había ninguna mancha en el suelo, ninguna seña de que nada hubiera pasado. Mi amigo ya se había ido a trabajar. Después de tomar Tylenol y recuperar las funciones suficientes, lo llamé y le pregunté si no había notado nada inusual anoche. Me dijo que no, sólo que me había levantado y me había ido a mi cuarto y que entonces él se había acostado en el sofá. Después de eso llamó el terapeuta, para avisarme que mi seguro había aprobado el scan TAC y estaba programado para el miercoles. Era una buena noticia, por que de verdad sentía como si estuviera perdiendo la cordura. Le conté mi sueño. Me dijo que no me preocupara, que estas cosas ocurrían, especialmente si había sido tan tonta como para drogarme.

Ojalá que esto sea una lección para todos ustedes. Aquí es donde nos encontramos ahora, aunque claro, hay más, pero eso es sólo lo que pasó ese día y lo que me trajo a donde estamos ahora. Lo siento, estoy tratando de dejar toda la información relevante que pueda, bajo la posibilidad de que pueda utilizarse de algún modo. Estoy un poco revuelta justo ahora. Esa pesadilla me sacudió. Usualmente tengo sueños muy vívidos, pero esto fue por completo distinto. Por cierto que, en el sueño, Beau no me llamó “Vox”. Dijo mi nombre. Asumamos de ahora en adelante que cada vez que alguien me llama “Vox”, me está llamando por mi nombre.

 

 

Anuncios

es un tipo algo aburrido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: